
En el núcleo de cada almohada de espuma de memoria de calidad se encuentra una combinación cuidadosamente diseñada de compuestos a base de poliuretano. Los fabricantes mezclan polímeros viscoelásticos con aditivos especializados para crear las propiedades de alivio de presión que los usuarios demandan. La fórmula precisa generalmente incluye:
El proceso de fabricación convierte los químicos en bruto en la forma final de la almohada a través de cuatro fases críticas:
Mezcla Precisa: Sistemas controlados por computadora combinan componentes líquidos en proporciones exactas, asegurando una densidad y respuesta consistentes en cada lote.
Expansión Controlada: La mezcla pasa por un proceso de infusión de gas y calentamiento, creando la estructura de celdas abiertas que permite un flujo de aire adecuado mientras mantiene el soporte.
Pruebas de Calidad: Sensores avanzados verifican los patrones de distribución de presión y las tasas de recuperación, rechazando cualquier unidad que no cumpla con los estándares ergonómicos.
Post-Procesamiento: La curación final estabiliza la estructura celular de la espuma, seguida de un corte preciso para lograr contornos óptimos de soporte para el cuello.
Los consumidores pueden evaluar la calidad de la almohada a través de estos indicadores clave:
El mantenimiento adecuado asegura un confort y higiene duraderos:
La espuma de memoria de alta calidad satisface necesidades específicas del usuario: